martes, 19 de abril de 2016

Qué es la motivación


La motivación es relativamente fácil de entender pero no es tan fácil de definir y mucho menos de conseguir y cultivar, tanto en uno mismo como en otras personas.
Podríamos definir motivación la fuerza del ánimo de un individuo para alcanzar determinado propósito.
Eso creo que está más o menos claro. La pregunta que nos surge inmediatamente después es: ¿Cómo me motivo a mí mismo? ¿Cómo motivo a los demás? Aquí empiezan las dificultades.
Lo primero que debo señalar es que desde mi punto de vista, no puedes motivar a los demás, la motivación tiene que salir de uno mismo. Lo que se llama la motivación intrínseca.
Es un enfoque radical pero la experiencia me dice que es imposible motivar a alguien que no quiere ser motivado. Por supuesto, podemos facilitar el estado de motivación de una persona mediante factores extrínsecos: podemos proporcionarle aquellas cosas que necesita para mantenerse motivado, pero en ningún caso podremos hacer que se motive.
Y todavía más difícil: la mayoría de personas tienen serias dificultades en identificar qué cosas les motiva. Si preguntas a cualquier persona que trabaje contigo qué es lo que necesita para motivarse probablemente te diga que le gustaría tener más tiempo libre, que le gustaría ganar más dinero, que le gustaría que su trabajo estuviera más reconocido… y puede que todo esto sea cierto.
Estudios demuestran que las cosas que motivan a cada individuo son variables a lo largo de periodos sorprendentemente cortos de tiempo. La motivación por una subida de sueldo dura apenas unos meses, la motivación por un ascenso no suele pasar del año y la motivación por un cambio de trabajo se esfuma en pocas semanas normalmente. Esta motivación por causas reactivas es lo que se conoce como motivación operante.
Posiblemente es por el fenómeno conocido como Piramide de Maslow, en la que las personas ascienden por una escalera de necesidades vitales que les conduce hasta la autorrealización. La motivación nace de querer alcanzar un hito dentro de esta pirámide. Ascender un pequeño peldaño en el reconocimiento, en el bienestar económico o en la conciliación entre trabajo y familia ayuda, pero inmediatamente miraremos arriba e identificaremos cual es el siguiente escalón que podemos alcanzar. 
La naturaleza humana encierra el deseo de mejorar nuestra vida y la de las personas que nos importan.
La motivación puede manifestarse de numerosas formas: algunas personas están más contentas y sociables, otras personas pasarán periodos de tiempo más y mejor concentrados, puede que de forma casi obsesiva… depende de cada persona y situación. No debemos en ningún caso intentar imponer nuestra visión de la motivación a las personas que nos rodean.
Comprender qué es la motivación y, sobre todo, qué es lo que nos motiva, es fundamental para ser felices y ayudar a los demás a serlo.

Si no comprendes los resortes psicológicos detrás del ánimo de las personas y te limitas a aplicar lo que lees y a conceder lo que te piden nunca conseguirás realmente ayudar a nadie a sentirse motivado.

domingo, 10 de abril de 2016

¿Es posible que un cambio de profesión nos haga más felices?

Tener una profesión o hacer un trabajo que no te gusta resta el ánimo, la pasión y la felicidad. Aquí una pequeña guía de cómo hacer los cambios necesarios.
Hay personas muy privilegiadas que desde temprana edad saben a lo que se van a dedicar y lo consiguen, otras que tienen los trabajos ideales y los disfrutan día a día.
Sin embargo, hay personas que, sea por necesidad o por conformismo, permanecen durante mucho tiempo en empleos que detestan, o que simplemente no llenan esa parte del espíritu que alimenta la felicidad.

¿Es posible que un cambio de profesión nos haga más felices?...
La respuesta corta es sí.

Sí, porque si de entrada estás pensando en cambiar de profesión, aunque sea solo una idea pasajera, o cada día son un tormento las horas laborales, o tal vez envidias el trabajo de los demás, es probable que lo que estés haciendo no es lo que más te guste en el mundo.

Y no lo digo yo, aunque lo sé por experiencia propia, sino el gran Sir Ken Robinson, educador y autor de libros especializados en el tema, y que asegura que alguien que está en su elemento no se imagina estar haciendo otra cosa en la vida.
“El Elemento” es el lugar donde la persona hace aquello que realmente quiere hacer y donde es quien siempre ha querido ser
Precisamente en su libro titulado “El Elemento” explica sobre esto, además de amplias indicaciones sobre cómo descubrir el nuestro.
Pero, ¿qué es el elemento al que se refiere Ken Robinson?:
“El lugar donde la persona hace aquello que realmente quiere hacer y donde es quien siempre ha querido ser.”
Así que, una deducción sencilla es que si tenemos dudas sobre si nuestro trabajo es el ideal o simplemente nos encontramos a disgusto en lo que hacemos, muy probablemente no estamos en el lugar adecuado, y, por tanto, nos estará restando alegría.
Esto último puede sonar exagerado pero no lo es; las personas que lo han vivido en carne propia saben perfectamente que cinco minutos en un trabajo odiado se sienten como una hora, o que durante todo el día parece que el reloj se detiene. Por el contrario, si se está en labores que gustan una hora parecen cinco minutos y también que los días vuelan.
Así pues, dedicarnos a lo que nos gusta y nos apasiona nos da una sensación de gozo y nos da energía, y de esa energía vital que nos hace sentir completos y con ganas de continuar con nuestra labor, y, por tanto, sumar factores importantes para la felicidad: sentirnos útiles, hábiles, y con deseos de seguir aprendiendo y perfeccionando lo que hacemos.
Ahora bien, Ken Robinson es muy claro en decir que no siempre lo que más nos gusta (o gustaría) hacer en la vida tiene que ser nuestro trabajo remunerado.
A veces combinar nuestro trabajo y lo que nos apasiona nos envuelve en un ciclo saludable que, mientras uno nos da estabilidad y nos entrena en otras áreas cognitivas, el otro nos da alegría, gozo y pasión.
¿Por qué estoy aquí?
A veces estamos en trabajos no deseados por circunstancias mucho más fuertes que nosotros, es decir, situaciones sociales, familiares, económicas; y bueno, para esos casos las transiciones pueden ser mucho más complejas.
Sin embargo, en la medida de las circunstancias, podemos, o bien agregar a nuestras actividades eso que nos apasiona, o bien arriesgarnos a tomar un camino que no parece seguro de inicio como cambiar de profesión o iniciar una nueva empresa, pero que nos puede llenar de grandes satisfacciones.

En el mismo libro de Robinson, nos explica que muchas veces estamos en actividades que no nos apasionan por tres motivos que él identifica:

1.  Educación: los sistemas de educación de casi todo el mundo están centrados en la estandarización de las pruebas y conocimientos, además de tener sus pilares puestos en los conocimientos óptimos para los procesos industriales. También, porque las escuelas matan la creatividad.

2.  Cultura: los roles culturales muchas veces delimitan las actividades que “le son permitidas” a los individuos. Por ejemplo, los roles de género que de manera intrínseca dictan profesiones ideales para mujeres y hombres. Hacer lo contrario a lo esperado puede ser un proceso muy duro y al que muchas veces no se hace frente.

O las percepciones culturales sobre las profesiones; el arte por ejemplo, volcado como materia de relleno en muchos sistemas educativos hace que las personas se la piensen dos veces o terminen por no decantarse por una profesión artística que, además, será mucho menos reconocida y prestigiada que ser abogado o doctor, que tienen mayor aceptación social.

3.  Estilos de aprendizaje: es decir, la forma en que nos son presentadas las opciones que tenemos para la vida profesional. Esto va muy de la mano de los sistemas educativos, así como de las distintas inteligencias que cada persona tiene. Así pues, si en las escuelas los estudios son tan estandarizados puede que jamás hayamos encontrado nuestro lugar, (nuestro elemento) porque nunca hubo la guía suficiente.
Dar el salto…
En muchos de los casos que Sir Ken Robinson muestra en su libro, las personas que se atrevieron a soltar la zona de confort y enfrentar el miedo, las dudas y las opiniones de los demás, tienen una cosa en común: no se arrepintieron, incluso, cuando esto supuso una reducción de recursos materiales. Esto es muy importante porque la felicidad es un recurso intangible, acaso un estado espiritual que se alimenta, entre muchas otras cosas, por lo que hacemos y somos, en este caso en el terreno de lo laboral.
Las razones para no dar el salto, para hacer eso que siempre hemos querido hacer pueden ser varios: nos da miedo fallar, o no tenemos el apoyo de nuestra pareja, o de nuestros hijos, o porque nos consideramos (o nos consideran) muy mayores para comenzar una nueva actividad.
Y aquí habría que recordar que nuestra felicidad solo nos corresponde a nosotros mismos, y es que todos pueden tener una opinión de lo que “debemos” hacer pero a marcar una tarjeta de asistencia y puntualidad en un trabajo que odiamos vamos solos, así que la decisión es nuestra y las opiniones ajenas solo son bienvenidas si aportan algo constructivo.
Por último, Sir Ken Robinson sugiere realizar una análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas), utilizado habitualmente para negocios y empresas, en este caso con la intensión de replantearnos y ver en papel lo que perdemos, lo que tenemos (como bien pueden ser nuestras aptitudes), distinguir los retos y razonar los problemas venideros, que bien pueden ser opiniones no pedidas, a las que es mejor hacer una idea de cómo hacerles frente.

Luego de esto, queda dar el salto, iniciar ese proceso para hacer lo que siempre quisimos hacer, cambiar de profesión porque sí, porque quise, porque es lo que deseaba y no me animaba, porque quiero y ya. Estoy seguro que los días comenzarán con mayor pasión y ganas, con mayor felicidad.

domingo, 27 de marzo de 2016

JOE GIRARD: El vendedor más exitoso del mundo


Entrar al libro Guinness Records es una tarea bastante complicada, pero hacerlo en base a los resultados de ventas de vehículos es en realidad algo notable, algo que Joe Girard vendedor de automóviles de la ciudad de Detroit consiguió.
Este récord no ha sido roto todavía. Fue nombrado por Peter y Waterman en su best seller “En busca de la excelencia” como el vendedor que vendía más del doble del número dos del mundo.
En el año 2001 fue nombrado para el Automotive Hall of Fame, siendo el primer vendedor en ser aceptado allí. Joe es reconocido como el mejor vendedor del mundo en base a una estrategia de negocios basada en el Servicio al Cliente, y cuya historia quisiera compartir en las siguientes líneas.
Durante sus 15 años en ventas, Joe Girard vendió 13, 001 vehículos nuevos (aproximadamente 18 por semana) en una agencia Chevrolet de Detroit, todo esto sin incluir flotas o vehículos usados. Todo esto le valió el ingreso al libro de Record Guinness como el mejor vendedor del mundo.
Toda una hazaña para alguien que apenas terminó la preparatoria, Girard en realidad tuvo una niñez bastante difícil. A los 14 años solía dormir en los vagones de ferrocarril en la estación del frente de su casa, cuando su padre lo echaba.
Después de clases la hacía de lavaplatos, cargador en los muelles, mandadero, botones de hotel, etc. Siempre trataba de llevar suficiente dinero a casa para no suscitar el rechazo de su padre.
Parece que en lugar de considerar esto un castigo, lo utilizó para conocer mejor la naturaleza humana. Su madre lo amaba mucho, creía en él y constantemente lo alentaba a luchar ante la adversidad. Probablemente eso fomentó su buena autoestima, que tanto le ha ayudado en su trabajo el cual desempeñó magistralmente durante su carrera de 15 años.
Cuando vendía autos utilizaba dos asistentes de tiempo completo. Los asistentes saludaban a los clientes prospecto y los llevaba dar vueltas de demostración. Una vez que los clientes estaban predispuestos, Joe se lanzaba a la carga. Llevaba al cliente a una pequeña oficina en donde se sentaban a unos 75 centímetros uno del otro, nunca más cerca “porque se debe mantener el flujo  de electricidad, el contacto visual cercano, cerrar todo lo que no sea yo y lo que tengo que decir.
Las personas siempre ven a los vendedores como mentirosos, tramposos, dispuestos a robarles su dinero. Pero yo soy su amigo. Le doy a todos un botón de solapa que dice Usted me cae bien”, les decía Girard.
Girard dice que hay que poner mucha atención al lenguaje corporal del prospecto. Si lo ve muy tenso, sugiere hablar de futbol o de otra cosa que lo haga relajarse. Joe insiste en que no es un farsante. Las personas olfatean la falsedad. “Nadie que no sea sincero será un vendedor exitoso.
El 65 % de mis clientes ya me han comprado algún automóvil antes. Eso se debe a que los trato de la forma en que ellos quieren que los traten. Los cuido porque si los trato bien, traerán más clientes. Nunca dejo de trabajar. Soy el mejor, pero puedo ser más.”
Girard aconseja a los vendedores que tengan en la sala de sus casas un espejo de cuerpo entero y viéndose en él se digan a la salida, en voz alta: “Aquí va el mejor. Ve y haz pedazos al mundo.”  No es síntoma de locura; Girard hace algo similar. Cada mañana cuando se levanta, se mira al espejo y se dice: “Eres el mejor tipo y el más guapo de todo el mundo.”. Incluso usa un alfiler de oro en su solapa que lo proclama como el No. 1.
 “¿Y saben porque soy el mejor”?, dice en sus conferencias, y se contesta: “Creo en mí mismo. Si se quiere vender algo, se tiene que vender uno mismo, se debe tener autorrespeto. En otras palabras, se debe creer que eres el Número Uno.”
RECOMENDACIONES DE JOE GIRARD PARA LOS VENDEDORES:
Deje que el cliente-prospecto sepa que usted quiere ser su amigo y no le dé  la oportunidad de rechazar su oferta de amistad. Nunca haga preguntas que puedan contestarse con un sí o un no.
Deje que los clientes prueben el producto hasta su satisfacción. Girard dice al probable comprador que tome cualquier auto y le sugiere: “Tal vez debería manejarlo hasta su casa y mostrárselo a su esposa.” De acuerdo con Girard, “Una vez que la esposa vea a su marido en un auto nuevo, se sentirá emocionada. Y él desea sentirse importante. Así le será muy difícil devolverlo a la distribuidora.”
Recuerde el nombre de sus clientes, tanto de aquellos que le compran como de aquellos que no le compran. Nunca interrumpa o trate con altanería a un posible comprador.
No juzgue a la gente por su apariencia, su ropa, su auto, o su trabajo. Cualquier persona es un cliente potencial, o al menos un promotor en potencia de sus productos.
Regrese todas las llamadas y todos los correos: Trate con respeto y profesionalismo a la gente, ellos esperan que sus dudas sean resueltas en un tiempo razonable.
Organice su vida: Tanto en el trabajo como en la vida personal es importante llevar y cumplir una agenda diaria.
Todo en su momento: Trabaja en tus horas de trabajo, y diviértase en su tiempo libre. No se lleve problemas de casa al trabajo ni viceversa.
Construya redes de clientes: Consienta tanto a tus clientes así los convertirá en promotores de lo que vendes, si puede hacerlos felices, ellos lo recomendarán con sus amigos.
Haga que sus subordinados trabajen para usted. La venta importante comienza después de la venta, cuando se asegura que el cliente está satisfecho.
De seguimiento después de la venta. “Iré hasta con los directivos de General Motors para ayudar a alguien engañado con un automóvil que no sirva.”, afirma Girard.
Si quiere vender más de una vez a un cliente debe tener una buena reputación. Trate a todos los clientes con honestidad.
Nunca presione a sus clientes y no solo porque no es agradable hacerlo. “No uso técnicas de presión, porque no funcionan”, comenta Girard.
Y por último: Recompénsate: Cada venta es un logro personal, es bueno que te recompenses por lo conseguido y que agradezcas a quienes intervinieron en el proceso.
Lecciones de Joe Girard: Como saber vender su Propia Marca
(Consejos para freelances)
Muy independiente del giro en donde nos movamos, siempre encontraremos pinceladas de buena creatividad y enfoque; y el giro automotriz no es la excepción, donde más ha tenido efecto esta última crisis mundial.
Y es en este punto, en donde no solo debemos de comulgar con la visión, misión empresarial en donde laboremos (si es que te encuentras laborando), si no que... tenemos que impregnar nuestra propia marca a cada movimiento que hagamos, cada servicio que demos, cada venta que hagamos, cada vez que alguien contrate nuestro servicios y ¿por qué no?... cada vez que estemos con nuestras familias. Estos últimos deben disfrutar de nuestros servicios...de nuestra marca personal.
Para los que no se encuentran laborando o son Freelances; después de que lean este artículo, se darán cuenta que el servicio, es la parte medular para sobrevivir; este artículo generara muchas ideas, así que saquen su libreta y apunten....!!!
“Ame A Sus Clientes Ahora”
Joe Girard vendió 13.001 automóviles en el curso de 15 años. Él tiene el récord mundial Guinness por ser el vendedor más grande del mundo. En 1973, vendió 1.425 automóviles, y, en un mes, despachó 174, un récord no superado.
Pregunta: La mayoría de los vendedores suelen vender cuatro a cinco automóviles por mes. Su promedio de ventas era de seis o más automóviles diarios durante años. ¿Cómo es eso posible?
Respuesta: Cuando usted me compra un automóvil, no sólo obtiene un vehículo. Me obtiene a mí, Joe Girard. Yo me romperé el lomo para atender a un cliente. Prefiero atender bien a un cliente antes que vender otro automóvil.
Luego de algunos años, había siempre grandes filas frente a mi oficina de clientes esperando ser atendidos. Gran cantidad de gente quería verme. Por lo tanto, comencé a ver clientes sólo por cita previa. Y la razón por la cual un cliente estaba dispuesto a esperar una semana para entrevistarse conmigo, era porque sabía que si su automóvil no era bueno, yo se lo transformaría en algo excelente.
Los clientes están hartos de aguardar a que les arreglen su vehículo. Cuando vendía automóviles, mi ayudante principal solía ir al departamento de reparaciones mientras el automóvil del cliente estaba en la calle, para conseguir que tres o cuatro mecánicos aparecieran con sus cajas de herramientas y se hicieran cargo de la reparación en 25 minutos.
En ocasiones ellos instalaban repuestos que valían 15 o 20 dólares, en esa época una gran cantidad de dinero, y el cliente solía preguntar: “¿Cuánto le debo?”. Y yo le respondía, “Nada. Yo lo amo. Lo único que le pido es que retorne”. Si una persona recibe un servicio de esa clase, volverá por más. Y eso es lo que hace grande un negocio: estar de boca en boca.
Y la razón de que los mecánicos venían de inmediato a atender a los clientes era que los amaba, y ellos lo sabían. Hice en cierta ocasión un arreglo con un excelente restaurante italiano. Una vez cada tres semanas, un miércoles, llevaba a cenar a todos los mecánicos. Yo comía con ellos y les informaba del afecto que les tenía. Y una vez por año, invitaba a todos los mecánicos y a sus familias a comer un gigantesco asado en mi casa.

Eso es algo en que deben pensar todos los ejecutivos. En cada compañía hay personas que atienden las necesidades de los clientes. Y a esas personas hay que agasajarlas.

Pregunta: Usted dice que ama a sus clientes. ¿Qué ocurre si esas personas no son muy agradables?
Respuesta: Es como un matrimonio. Usted tiene que amar al otro miembro de la pareja. Y si usted trata bien a otras personas, ellas lo amarán. Yo les decía a mis clientes que los amaba, todo el tiempo. Cada mes les enviaba una tarjeta con una imagen diferente, un saludo diferente, pero siempre la tarjeta decía, “Usted me gusta”. Cada vez que cerraba una venta, le decía a mi cliente, yo lo amo. Inclusive entregaba botones que decían, “usted me gusta”. Tal vez los clientes tenían que esperar por una cita, pero cuando estaba con alguno de ellos, me entregaba a mi tarea de cuerpo y alma.
Crecí en una zona marginal de Detroit. Comencé a vender automóviles en 1963 a los 35 años de edad. No tenía trabajo, carecía de ahorros, y había contraído fuertes deudas tras fracasar con una empresa de construcción de viviendas. Y mi esposa me dijo que no había comida en la casa para alimentar a los niños.
Le pedí a un concesionario de automóviles local que me permitiera usar un teléfono y un escritorio. Y le prometí que no le quitaría el trabajo a ninguno de los empleados. Me quedó el dedo negro de tanto discar un teléfono, tratando de conseguir clientes. Y esa noche, cuando todos los vendedores ya se habían ido a su casa, vi que un cliente ingresaba a la concesionaria.
Lo que vi era una bolsa llena de comestibles que avanzaba hacia mí. Y literalmente me puse de rodillas y rogué, e hice mi primera venta. El cliente me dijo que había comprado seguros, viviendas y automóviles, pero nunca había visto un vendedor implorando como lo había hecho yo. Luego pedí a mi jefe prestado 10 dólares, parte de mi comisión, y compré comida para mi familia.
Por lo tanto, tengo gran aprecio por toda persona que me compraba un vehículo. Y siempre les decía: “Gracias, y mi familia también les agradece.
“La Obsesión por el servicio”
Nuestro ejemplo favorito de lo que debe ser el acercamiento al cliente es el de Joe Girard, vendedor de automóviles. En once años ha vendido más coches nuevos al año que cualquier otra persona en el mundo.
En efecto, en un año normal vendió más del doble de unidades que el vendedor siguiente. Al explicar el secreto de su éxito, Joe dijo: "Yo mando más de trece mil tarjetas al mes. Hay una cosa que yo hago y que muchos vendedores no hacen: pensar que la venta empieza realmente después de la venta, no antes...el cliente no ha salido todavía y ya mi hijo le ha escrito una nota de agradecimiento".
Generalmente Joe intercede personalmente, un año después, con el gerente de servicio después de la venta a favor de su cliente. En el intervalo mantiene el contacto: No hay posibilidad de que los clientes de Joe lo olviden después de haberle comprado un coche. ¡Él no los deja!
Fuera de contexto, las 13.000 tarjetas de Joe parecen otro truco comercial. Pero a semejanza de las mejores compañías, Joe se preocupa sinceramente por sus clientes. Dice él: "De las cocinas de los grandes restaurantes brotan amor y cuidado...y cuando yo vendo un auto quiero que mi cliente, al salir, sienta lo mismo que cuando sale de un gran restaurante".
El sentido de atención de Joe sigue vigente después de la venta: "Cuando un cliente regresa para que se le preste un servicio después de la venta, yo lucho porque reciba el mejor...hay que ser como un médico. Si su auto tiene alguna falla, uno sufre por él". Además Joe se ocupa de cada cliente, tratándolo como individuo. No habla de estadísticas, pero recalca que ha vendido "uno a la vez, frente a frente". Dice: "Ellos no me molestan ni me importunan. Son los que me dan para vivir".
¿La pregunta ahora es, que está haciendo usted ahora por sus clientes?; si la respuesta es NADA ¡que espera para empezar a hacer algo por ellos!
Recuerde que si sigue haciendo lo mismo...sencillamente seguirá obteniendo los mismos resultados.

sábado, 19 de marzo de 2016

¿Estás vendiendo, o estás fallando?…


Francisco Alcaide dice recordar que en el año 1998 durante un congreso en Madrid, el presidente de una compañía dedicada al mundo de la formación citó una frase de Peter Drucker que cambió totalmente su forma de enfocar el mundo de la empresa y el Management. Aquel presidente dijo:

«Una empresa son dos cosas: Innovación y Marketing»

¡Dos cosas! de una simplicidad y claridad bellas, muy bellas… y que comparto totalmente. Así de sencillo. Claridad cien por cien. Posteriormente yo he realizado mi propia versión de esta frase, más divulgativa y fácil de entender en mi opinión, que dice así: «Una empresa son dos cosas: Diferenciación y Venta»

PRIMERO. Diferenciación (Innovación).

Esto es, ¿qué tengo yo que los demás no tienen? Puede ser lo que ofreces (factor contenido), o cómo lo ofreces (factor continente), o lo que haces sentir (factor emoción), o tu ubicación (factor localización), o tu capacidad de relacionarte (factor networking), o cualquier otra cosa…

Y si no tienes nada diferente, no compitas, mejor quédate en casa. Si tu empresa o tu trabajo no tiene nada de especial, nadie reparará en ti con independencia de lo duro que trabajes y eso significa que tampoco te pagarán mucho. De lo que se trata es de aportar valor. Lo decía Buckmisnter Fuller: «La finalidad de la vida es añadir valor a la vida de los demás».

SEGUNDO. Venta (Marketing).

Todos los entes empresariales —ya sean personas físicas (freelances) o jurídicas (sociedades) — viven de lo mismo: de vender. Sin clientes no hay negocio; y sin negocio no se come. Una vez que sabes en qué te diferencias, centra tus esfuerzos en conseguir clientes. Invierte al máximo ahí tus energías. Si los números salen, el resto sale más fácilmente. Esto lo sabemos todos. Dicho de manera resumida: O estás vendiendo o estás fallando

Nada sucede hasta que ocurre una venta.
La venta es la parte esencial de cualquier negocio. Otras partes también son importantes, pero más fácilmente sustituibles. La venta no. La mayoría de los CEOs de las compañías que componen el Fortune 500 proceden del ámbito de las ventas: normal, ¿no? No es nada extraño, ¿verdad?

Pero la venta no sólo es importante en el mundo de los negocios. La vida es una venta continua. Una entrevista de trabajo es una venta; una presentación o conferencia es una venta; un post es una venta; conquistar a otra persona es una venta… porque todo eso se hace para generar un resultado deseado y para ello hay que ser capaz de ganarse (convencer) a la otra parte de que tu opción es la mejor. Porque ante un acto de compra-venta sólo hay 3 opciones: no comprar, comprar a otro, o comprarte a ti.

A alguien que sabe vender NUNCA le puede ir mal en la vida.
Temporalmente, su propia empresa o la empresa para la que trabaja puede cerrar, pero volverá a establecerse, antes o después, sin problemas. ¿Por qué? Porque todas las empresas necesitan (buenos) vendedores. Es así de sencillo. Sin venta hay que cerrar el negocio.

Las siguientes palabras de mano del propio Peter Drucker: «La prueba de una innovación no es su novedad, ni su contenido científico, ni el ingenio de la idea… es su éxito en el mercado». Así de simple:
Si vendes, lo estás haciendo bien; si no vendes, lo estás haciendo mal

Quizás, por eso, Tom Peters, también afirmaba al respecto: «Tú eres tus clientes»

La conclusión está clara: aprende a vender, o en su caso, busca alguien que te haga la labor comercial, pero da igual ser buen coach, o conferenciante, o haber diseñado una app genial… si no la consigues comercializar, no vale nada:
— Puedes ser un buen coach… pero previamente tienes que haber vendido tus sesiones de coaching.
— Puedes ser un buen conferenciante… pero previamente tienes que haber vendido tus conferencias.
— Puedes ser un buen diseñador, pero previamente tienes que haber vendido tus cualidades.

La habilidad más importante para tener éxito en el mundo de la empresa —como empresario o freelance— es la habilidad para vender. Y punto. Y, por favor, ya sabes: no caigas en la típica discusión de si el vendedor nace o se hace. Ya hemos hablado de ello en No existe eso de ‘yo no soy bueno para…’. Como dice Brian Tracy, autor de Psicología de Ventas:

«Existen ciertas características que separan a los vendedores exitosos de los vendedores promedio. Pero hay dos cosas que debes saber: primero, nadie nace con estas cualidades; Y segundo, todas estas cualidades se pueden aprender a través de la práctica. Tú puedes desarrollar las características que prácticamente te garantizarán una vida extraordinaria».


Nadie es mejor que tú, sólo se ha convertido en alguien mejor que tú. ¿Cómo? Estudiando, practicando y obteniendo feed-back durante el trayecto para mejorar. Si has aprendido a conducir, o a bailar, o a cocinar, o a cualquier otra cosa… también puedes aprender a vender. No lo dudes. Lo primero es tu actitud; lo segundo, echar horas de estudio; lo tercero, saltar al ruedo y obtener feed-back. Pide feed-back siempre. Un feed-back crítico y honesto es lo mejor para nuestro desarrollo. No hay nada peor para el crecimiento personal que tenerle miedo a la verdad. La negación de la realidad es demoledora.

lunes, 14 de marzo de 2016

Los consejos de Jack Ma (Alibaba) para el Emprendedor



JACK MA, oriundo de la ciudad China de Hangzhou, de familia muy humilde comenzó a trabajar desde los 13 años de edad como guía turístico para los extranjeros que visitaban su ciudad y de esa forma aprender inglés.

En 1995, enfrentó su primer fracaso con un proyecto web cuyo objetivo era dar a conocer a las empresas de china en el mundo. En sólo 4 años, logró repensar su estrategia y a finales de 1999, junto a 17 amigos creó Alibaba, cuyo concepto es dar a conocer a las empresas en China para que puedan globalizar sus clientes. Hoy en día es la web más exitosa en China, y en septiembre de 2014 logró hacer pública su empresa en la Bolsa de Nueva York, convirtiéndolo en el hombre más rico de su país.

Hace poco, participó en una entrevista en la que sugiere y recomienda a los jóvenes cómo debe ser su camino en el emprendimiento, y aquí les traemos este extracto y algunas de nuestras sugerencias; además de algunas frases célebres del emprendedor en las que puedes inspirarte y apoyarte para estructurar e impulsar tus ideas.

La línea de vida del emprendedor según Jack Ma:
  • A tus 20 años, estudia: es la etapa donde los jóvenes deben robustecer sus conocimientos. Estudiar, capacitarte e ir a la universidad, te ayudará a conocer la teoría y el funcionamiento del área donde deseas desarrollarte. En paralelo, puedes experimentar con pequeños emprendimientos, de esa forma conocerás la dinámica de ser un pequeño empresario y puedes ir complementando conocimientos prácticos. Si a tus 25 años de edad has cometido errores en tus iniciativas, levántate, no te preocupes, estos son aprendizajes que a futuro se convertirán en potenciales ganancias; las oportunidades están por todos los lugares; sé diferente a tus competidores, tecnifica tu emprendimiento y cree en tus ideas.
  • Antes de los 30 años, consigue a un tutor: el director de Alibaba, sugiere que encuentres una persona que te sirva guía y que pueda aconsejarte. Comenta que esto lo puedes encontrar en pequeñas compañías donde encontrarás pasión y sueños por lograr objetivos empresariales; entenderás y aprenderás a hacer muchas actividades y conocerás la dinámica de un negocio. Es decir, antes de los 30, sentencia JACK MA. La cuestión no está en qué compañía sigues, sino de cual jefe vas a aprender.
“Los jóvenes deben ser más activos, trabajar más, y tener más ambiciones que los demás”. Jack Ma
  • Desde los 30 a los 40 años, Si deseas ser emprendedor, trata de ser independiente. Trabaja para ti: En este punto, debes tener disciplina y darle tiempo a que tus ideas puedan levantarse por sí solas. Una buena estrategia que podemos sugerir es que –de manera paralela- trabajes en un empleo formal y emprendas tus ideas. De esta forma puedes sentir la comodidad de poseer un ingreso estable, mientras desarrollas tu creación hasta que sean tan robustas que puedas generar lo suficiente para dedicarte al 100% a tus emprendimientos.
“Un emprendedor debe tener habilidades que le permitan aguantar los golpes del destino y superar los inevitables fracasos”. Jack Ma
  • De los 40 a los 50 años, tienes que enfocarte en las áreas en la que posees destrezas: Jack Ma, recomienda no experimentar en otras áreas, ya que la tasa de mortalidad de los emprendedores en esta etapa es muy alta. Puedes experimentar diversificar en la misma área y aprovechar oportunidades y cambios del entorno para lograr capitalizarlos.
“Olvídese del dinero y de la forma cómo lo va ganar.  En lugar de implementar pequeñas tácticas y trucos, céntrese en los planes de estabilidad y a largo plazo. Su actitud determinará cuán lejos llegará” Jack Ma.
  • Desde los 50 a los 60 años de edad. Invierte en los emprendedores jóvenes que están naciendo: Este es un muy buen punto del fundador de Alibaba. En esta etapa, ya debes tener estabilidad en tus emprendimiento, ya que deben ser empresas maduras y estables. Ahora si deseas participar en nuevas ideas, puedes apoyar y guiar a jóvenes emprendedores quienes saben y poseen la visión de determinadas ideas y podrás ser su guía y apoyarlos en sus iniciativas. En el año 2013, Jack Ma dio paso en la directiva de Alibaba a jóvenes con mente fresca, aunque sigue siendo el presidente ejecutivo y tomando decisiones importantes dentro de ella.
“Veo que los jóvenes de Alibaba tienen sueños mejores, más brillantes que los míos, son capaces de construir un futuro que les pertenece a ellos”. Jack Ma.
  • A partir de los 60 años. Dedica tiempo para ti. De acuerdo a esta etapa, Jack Ma invita a que dediques tiempo a disfrutar de tu familia, viajar, conocer y descansar del camino recorrido. La idea es que disfrutes tus años dorados con calidad de vida y orgulloso de tus logros.
“Estamos aquí para disfrutar de la vida”. Jack Ma

Emprender es un camino que posee sus altos y bajos. Siempre debes tener tus objetivos muy claros, tener pasión y creer en lo que desarrollas, tener visión a largo plazo y prepararte para la ruta que debes recorrer.