jueves, 21 de enero de 2016

Erik Finman: ¿Es este el chico más listo del mundo?


A este adolescente la escuela se le quedaba pequeña, así que la dejó y a los 15 años ya estaba trabajando en Silicon Valley. A los 16 se forraba en dinero, negociando con 'bitcoins'. Ahora, con 17, tiene dos empresas y un plan para revolucionar la educación. Dicen de él que es el futuro de Internet. Le contamos por qué.
Erik Finman habla de dinero. «Están los dólares, las libras y los euros, y cada moneda está respaldada por el Gobierno explica. Pero el Gobierno a veces no es de fiar e imprime tanto papel moneda como le viene en gana. Razón por la que su respaldo no me parece muy serio. A mí me gustan las bitcoins».
Finman, de 17 años, fue conocido como «el joven de las bitcoins», porque en su momento ganó 100.000 dólares en una transacción con esta moneda que tan solo circula por Internet. El comercio con bitcoins es solo una de sus fuentes de ingresos. Tiene otras, como Botangle y SmartUp, empresas fundadas por él mismo.
Circulan muchas historias sobre este chico. Se dice de él que representa el futuro de Internet, que es súper-inteligente, que creció en el estado rural de Idaho, que dejó los estudios, que durante un par de años estuvo empleado en Silicon Valley... Un momento. ¿Se puso a trabajar en Silicon Valley a los 15 años? Pues sí. Luego se fue porque no le gustaba «el equilibrio entre el trabajo y la vida», que se decanta en exceso hacia el trabajo. Y bueno, antes de todo esto, el joven estuvo interesado en el diseño de robots.
Pero, claro, entonces tenía 7 años.!!. Todo es verdad. Erik Finman consigue que la generación de Zuckerberg parezca vieja. Y es que Zuckerberg tiene 31 años y Larry Page y Sergey Brin, los chicos que fundaron Google, tienen cuesta creerlo, lo sé más de 40 años. Por definición, saben lo que es vivir en un mundo sin Google. Erik Finman no lo sabe. Y simplemente dice que aquella época tenía que ser muy rara.
Seguimos hablando sobre su comercio con bitcoins. Lo que hace es comprar barato y vender más caro tras haber efectuado ciertas observaciones sobre los patrones de volatilidad. Se niega a decirme cuánto se ha sacado especulando con bitcoins, pero vive de alquiler en el barrio londinense de West Hampstead, que no es precisamente barato.
Niños incomprendidos en el colegio...
La primera vez que lo vi, Finman estaba en un foro para emprendedores jóvenes, en el que era uno de los ponentes. La gente se quejaba del colegio y de lo poco que se aprendía en él. Un participante, un adolescente llamado James Anderson, dijo que cierta vez pidió a sus profesores que le dejaran un día libre para reunirse con unos inversores (¿?). Los profesores no entendieron de qué les estaba hablando.!!. Todos los presentes menores de 25 años lo entendieron a la perfección: los profesores no se enteran de nada. «Yo creé Botangle para sustituir a mis profesores explica Finman. Y resolví el problema dejando el colegio».
Después de la charla, Finman me presenta a su novia, Catherine Moolenschol. Catherine tiene 21 años y acaba de terminar su segunda novela. Residente en Melbourne, es una conferenciante especializada en temas de superación personal. Erik y Catherine tienen mucho en común. Por poner un ejemplo, ambos habían impartido conferencias TED. El tema abordado por él: «Sé alguien por un día». El abordado por ella: «Canaliza y vive tu propia grandeza».
Tengo un plan para cambiar las cosas.
Un día después hablo con Finman en su oficina de Londres. El chaval trabaja en el Founders Forum, una empresa de proyectos tecnológicos dirigida por dos 'vejestorios' que ya estaban en activo en los tiempos de la primera burbuja de las puntocoms, pero que están decididos a atraer talento joven de Silicon Valley hacia la capital británica. Uno de sus fundadores, Brent Hoberman, explica que «hay un cambio radical en el futuro y la naturaleza del trabajo. Cuando yo estudiaba en la universidad, eso de convertirte en emprendedor no era una opción profesional. Hoy sí que lo es. A los padres ahora les parece bien, lo que supone un gran cambio de mentalidad». Además, añade, para emprender «lo mejor es empezar joven, cuando no tienes nada que perder».
Finman encaja en esos parámetros. «Todo el mundo me dice que esperaban encontrarse con un nerd total cuenta el chaval. Pero el hecho es que soy muy hablador y expresivo. Hago lo posible por mejorar mis dotes de narrador, porque me gusta contar historias. Y tengo un plan en mente». Su plan es cambiar la educación. Su web, Botangle, conecta a personas que quieren aprender cosas con personas que quieren enseñar cosas. «Tal como funcionan los colegios hoy, creo que nadie tendría que ir a ellos. Siempre detesté la escuela profundamente explica. Fui a ocho escuelas distintas y ninguna me gustó».
Finman desarrolló Botangle sentado en una cafetería Starbucks, explicando su proyecto a la gente y pidiendo opiniones al respecto. Mientras tanto y durante un tiempo estuvo trabajando en Sprayable Energy, cuyo producto más conocido es una especie de bebida energética que pulverizas sobre tu piel. Allí, Finman se hizo una idea del funcionamiento del sistema de becarios. Y estableció una red destinada a conectar a las personas que querían empezar a trabajar con quienes andaban buscando becarios, basada en el concepto de los portales para el 'ligoteo exprés'. 
FAMILIA DE SUPERDOTADOS.
Erik nació en 1998, el año de la fundación de Google. Sus padres, Paul y Lorna, se conocieron en Stanford. Ambos estaban doctorándose: Paul, en Ingeniería Eléctrica; y Lorna, en Física. Se mudaron a vivir a California para trabajar en una compañía aeronáutica y más tarde se fueron a Boston. Fundaron su propia empresa y durante una temporada pasaron serios apuros económicos. Hasta que montaron una compañía tecnológica y se hicieron ricos. Compraron una casa enorme en Post Falls (Idaho) y montaron un criadero de llamas.
Finman me habla de sus padres: «Papá es un hombre callado y siempre metido en su mundo, el típico nerd. Hacía experimentos con sustancias explosivas. Lorna es escocesa. Sus padres emigraron a Canadá cuando era niña. Es una especialista en telescopios».
Los padres de Finman son inventores. Han creado dispositivos con aplicaciones militares: uno que neutraliza las bombas mediante el bloqueo de las señales que llevan a su detonación, y otro para el control remoto de aviones no tripulados. El chisme que bloquea los artefactos explosivos está instalado hoy en cada vehículo del Ejército de Estados Unidos. De ahí la casa enorme. 
Erik es el menor de tres hermanos. Scott, de 29 años, fue un niño prodigio. A los 16 años ingresó en la prestigiosa Universidad Johns Hopkins; hoy dirige una empresa especializada en la contratación de empleados. Ross, otro superdotado, trabaja en el instituto de robótica de la Universidad Carnegie Mellon. 
SIN PERMISO DE NADIE. 
Sus dos hermanos estudiaron en casa. Pero a Erik lo obligaron a ir a la escuela cuando el negocio de los padres empezó a despegar. «Sencillamente encuentro que en las escuelas se da una batalla que siempre ganan los peores elementos. Los típicos matones de la clase. Mala gente, en general. Como sabrá, en primaria suelen situar al niño bueno al lado de un niño malo, porque se supone que el niño bueno influirá en el malo. Pero la cosa nunca funciona así, sino que es el malo el que influye en el bueno».
Y además, dice, están los abusos. «Sí, claro, me decían de todo. Eso me afectó mucho. ¡Eran los propios profesores los que me decían cosas!  En primaria, todos me odiaban, lo que me dejó hundido durante mucho tiempo. Yo siempre decía lo que sentía con sinceridad. No era una actitud pasivo-agresiva. Simplemente me expresaba tal como era. Y eso no le gustaba a nadie».
Un día le llegó un paquete por correo. Era un ejemplar de Without their permission ('Sin su permiso'), el libro de Alexis Ohanian el cofundador de Reddit, que le enviaba su hermano mayor desde Melbourne. El libro dice que, si de veras quieres hacerlo, es posible montártelo todo a tu manera y que, si lo haces, el futuro puede ser tuyo. Al comienzo de la obra se lee: «Con independencia de lo que pienses sobre los multimillonarios jóvenes, Mark Zuckerberg y sus colaboradores en realidad no son más que unos simples precursores».
Finman tenía 12 años. Hasta entonces solo había leído un libro: la biografía de Walter Isaacson sobre Steve Jobs. El nuevo libro le encantó. Se dijo: «La solución a mi problema consiste en montar un negocio».
DEFINIR LA PERSONALIDAD. 
Finman explica que, antes de venir a Londres, dedicó algo de tiempo a pensar en cuestiones más 'trascendentales'. Decidió que era ateo, a la vez que anarcoliberal; comparte la idea de Adam Smith de que el mundo sería un lugar mejor si todo el mundo obrara en función de sus propios intereses. «Lo de 'egoísmo' es una palabra que no hace justicia a la idea de 'autoliderazgo'», asegura. Cuando lo piensa, dice que en realidad pasó por una fase de egoísmo... durante unas tres semanas o así. «Uno de mis mejores amigos me dijo: 'Colega, no piensas más que en ti mismo'». La vida se había estado acelerando... y mucho. De modo que Finman se centró unas semanas en su interior y aprendió algo, dice: «He aprendido a ser yo mismo».
Diez jóvenes que pueden cambiar el mundo
Programadores en primaria, empresarios en secundaria... están cambiando el mundo antes de poder votar. Son los Zuckerberg del futuro.
Eric Chen. 19 años  Investigador del MIT
Empezó a investigar el cáncer en la Universidad de California a los 15 años. Durante su último curso en el instituto descubrió una medicación para la gripe que puede revolucionar el sector. Tras ganar el primer premio de la Google Science Fair, Barack Obama le dijo: «Esto puede ser el principio de un proyecto que salvará millones de vidas». Hoy, Chen estudia en Harvard y es investigador en el MIT.
Camille Beatty. 15 años  Innovadora en robótica
Estadounidense y especializada en robótica, construye equipamientos para museos y facultades de Ciencias. A los 13 años creó una réplica en miniatura y operativa del explorador de la NASA Spirit. Es ponente habitual en la Business Innovation Factory, ligada a las conferencias TED, y, en compañía de su hermana menor Genevieve, es propietaria de su propia compañía: Beatty Robots.
Xavie Di Petta. 19 años  Emprendedor informático
A los 15 años diseñó una aplicación para la práctica del ejercicio físico llamada Fitspiration. Este australiano dirige Swift Fox Labs, una lucrativa firma de desarrollo de tecnologías móviles. Su cuenta en Twitter tiene más de cuatro millones de seguidores. El año pasado, su compañía All Day Media facturó dos millones de dólares.
Jack Andraka 18 años. Luchador contra el cáncer
A los 15 años inventó una forma de análisis rápido para detectar el cáncer de páncreas, pulmón u ovario en fases tempranas. Al poco tiempo, Michelle Obama lo invitó a asistir al discurso del estado de la Unión de 2013. En marzo publicó su autobiografía, cuyo título es bastante ilustrativo de su ambición: “Avances: cómo un innovador adolescente está transformando el mundo”.
Catrina Carrigan. 19 años  Experta informática
Irlandesa, Carrigan tenía 15 años cuando creó Piano Rock Star, una herramienta hoy usada en las escuelas británicas para enseñar programación. Este año ha cofundado Leanú Technologies, especializada en facilitar que los negocios sigan operando durante los apagones tecnológicos, por medio de aplicaciones móviles.
Easton Lachapelle 19 años. Creador de robots
A los 14 años construyó un brazo robótico con piezas de Lego. A los 19 ha creado uno con una impresora 3D y programación electrónica. Esta extremidad movida por el cerebro, que ha estrechado la mano del presidente de los Estados Unidos, cuesta menos de 400 dólares y puede revolucionar la industria de las prótesis.
James Anderson 18 años. El mago de la programación
Aunque aprendió a programar a los 7 años, en la escuela más tarde lo suspendieron en Informática porque estaba demasiado absorto en el desarrollo de su aplicación Thinkspace, una herramienta dirigida a los estudiantes para el aprendizaje de trucos de programación. En su aplicación han invertido Richard Branson y Stephen Fry.
Ocean Pleasant 18 años.  Activista digital
Importante figura del activismo digital, Peter Thiel el cofundador de PayPal le ofreció 100.000 dólares para que dejara la universidad y siguiera dedicándose a su revista sobre cultura juvenil en la red, llamada Real. Pleasant también trabaja en un «Tinder para el activismo social» para que los adolescentes escojan opciones de voluntariado.
Joshua Browder 18 años.  La pesadilla de tráfico
Estudiante londinense al que se le encendió la bombilla tras recibir una serie de multas por aparcamiento indebido. Lanzó donotpay.co.uk, una página web que permite recurrir las multas en menos de un minuto. El portal fue utilizado por 50.000 usuarios en su primera semana y hoy se ha extendido a las compensaciones por los retrasos en los vuelos. Browder estudia en Stanford.
Kelvin Doe 19 años. De Sierra Leona a Hardward
Autodidacta y niño prodigio de la ingeniería, es toda una celebridad en Sierra Leona, el país donde creció junto con su madre, soltera. Lleva tres años presentando nuevos inventos entre ellos, un generador casero a los alumnos del MIT. También pronuncia conferencias en el Harvard College.
En pareja Finman y su novia, Catherine Moolenschol, escritora y conferenciante sobre temas de superación personal. Es australiana y tiene cuatro años más que él.
PARA SABER MÁS... Botangle. Proyecto educativo desarrollado por Erik Finman. https://botangle.com/

Fuente William Leith

domingo, 17 de enero de 2016

Un hombre encarcelado por error 23 años, cuenta cómo usó la prisión para mejorar su vida



Nick Yarris tenía 19 años cuando fue sentenciado a muerte en Estados Unidos por un crimen que no cometió.

Pasó 23 años en confinamiento solitario. Asegura que fue torturado y golpeado. Su vida se tornó en tal calvario que llegó a pedir que lo ejecutaran. Incluso a pesar de saberse inocente.

Hoy, sin embargo, a 11 años de su liberación –lograda gracias a nuevos avances en la identificación con ADN– es un hombre que se siente agradecido. Lejos de transmitir resentimiento, Yarris viaja por el mundo contando cómo su experiencia lo ayudó a ser mejor persona.

El estadounidense, cuyo caso es relatado en el documental "Fear of 13" (Miedo al 13), que estrenará próximamente, habló con el programa Newshour de la BBC.

Yarris contó cómo pasó los primeros dos años de su sentencia encerrado en una celda de aislamiento, sin que se le permitiera hablar. "Golpeaba mi cabeza estupefacto contra la pared", contó sobre el enojo que sentía entonces. "Fue solo a través de amabilidad y la compasión de un guardia carcelario que me dio algunos libros y me ayudó a leer, que cambié todo y dejé de estar resentido", reveló.

Educación

Según el excondenado fue la educación a la que tuvo acceso en prisión la que le cambió la vida.

Yarris reconoce que era un hombre de muy pocos recursos cuando ingresó al presidio en 1981, acusado de la violación y muerte de una joven en el estado de Pennsylvania. Había sido detenido por la policía por manejar drogado un auto robado. En un intento por zafar de la cárcel dijo que sabía quién había matado a la joven, de cuya muerte se enteró a través del diario. Pero la treta le salió mal y cuando las autoridades descartaron al presunto homicida lo inculparon a él en vez.

Yarris cree que su falta de educación limitó sus posibilidades de probar su inocencia.
"Fue muy difícil poder defenderme sin poder hablar bien", contó a la BBC. Fue por eso que se abocó a mejorar su vocabulario, su dominio de la lengua y su educación. De hecho el nombre del documental, "Miedo al 13", hace referencia a la "triscadecafobia", una de las palabras que Yarris se enseñó a sí mismo durante su campaña por mejorarse.

 

Tesoro


"La estructura que armé a través de los 10.000 libros o más que leí en los 23 años que pasé en confinamiento solitario se convirtieron en la base de un cimiento que es indestructible para mí", dice el hombre que hoy tiene 53 años.

Además, se llevó otro aprendizaje, que considera aún más valioso. "El tesoro que me llevé de la cárcel no fue oro, sino el bellísimo conocimiento que adquirí sobre mí mismo y una maravillosa educación", afirma. "En los 11 años desde que estoy libre logré tanto más de lo que jamás soñé", se emociona.

Sin embargo, también reconoce que la experiencia que vivió lo marcó para siempre. "Aún vivo con 11 huesos rotos que no han sanado, dos discos colapsados en mi cuello, mi cara fue destrozada y me falta parte del ojo izquierdo. Vivo en agonía física cada día de mi vida", admite.

Consultado sobre cómo se sobrepuso a la enorme injusticia que vivió, Yarris reconoce que "no hay compensación posible". Sin embargo, elige enfocarse en lo que la experiencia le dio, en vez de lo que le quitó. "No voy a ser una víctima de lo que se me hizo, porque eso sería eliminar todas mis propias acciones", afirma.

Una de las cosas que más lo motivan es sentir que a través de sus presentaciones públicas está logrando "dejar un mensaje para los más jóvenes sobre cómo LA EDUCACIÓN TE EMPODERA".

También quiere transmitir una importante lección de vida. "Si quieres saber cómo sobrevivir el infierno: ama a alguien", recomienda el hombre que en 2013 escribió el libro "Seven Days to Love" (Siete días para amar), en el que relata su historia y sus aprendizajes.

Fuente

Los 6 Principios de la Persuasión de Robert Cialdini



Robert Cialdini es mundialmente conocido por su libro de 1984 “Influence: The Psychology of Persuasion”, una obra que se ha vuelto de cabecera para hombres de negocios, publicistas y especialistas en marketing. En ese libro, Cialdini expone sus muy citados seis principios de la persuasión o de la influencia, que conviene conocer y tener en cuenta.

1. Reciprocidad (Reciprocity)

Según este principio, las relaciones humanas tienden a la reciprocidad, de manera tal que las personas tienden a tratar a los demás de la misma manera en que son tratados. Si un individuo es tratado de manera respetuosa y agradable, su respuesta será corresponder. De la misma manera, si recibe algún regalo o beneficio, sentirá la necesidad de devolver ese favor. Otra posibilidad es en el campo de las confidencias: si alguien nos cuenta algo secreto o íntimo, estaremos más dispuestos a contar algo nuestro.

La aplicación de este principio en publicidad es sencilla y se verifica, por ejemplo, en la entrega de algún obsequio inesperado o descuento exclusivo. La influencia de este mecanismo psicológico es mayor cuanto más sea percibido el regalo como algo personal y dedicado.

2. Escasez (Scarcity)

Por el principio de escasez, estamos más dispuestos a acercarnos a algo si notamos que aquello es escaso o difícil de conseguir. Por eso tendemos, por ejemplo, a valorar más un item raro o único, o tener una entrevista con una persona muy demandada.

En publicidad el principio de escasez se aplica en las “ofertas por tiempo limitado”, o “hasta agotar stock”. También en los servicios online a los que se puede acceder sólo por invitación de alguien que ya es usuario.

3. Autoridad (Authority)

Según el principio de autoridad, estamos más predispuestos a dejarnos influenciar cuando somos interpelados por una autoridad. Esto no tiene que ver con la coacción o el ejercicio del poder, sino con el aura de credibilidad y de status que la autoridad supone. Tendemos a creer que quienes están en posiciones de liderazgo tienen más conocimiento, más experiencia, o más derecho a opinar.

El principio de autoridad se verifica, por ejemplo, en la influencia que los líderes de opinión tienen sobre la opinión pública. A veces, para hacer que una idea, producto o servicio se ha aceptado por una gran cantidad de personas, sólo es necesario convencer a los expertos en el rubro. Este principio también se verifica cuando una celebridad recomienda un producto o defiende una idea, incluso cuando aquello que promueve no está relacionado con su actividad.

4. Compromiso y Coherencia (Commitment and Consistency)

El principio de compromiso y coherencia alude al hecho de que la gente estará mucho más dispuesta a aceptar algo si la propuesta se corresponde con los compromisos o afirmaciones que ellos mismos han hecho frente a la persona que se las ofrece. Es decir que tendemos a intentar mostrar conductas coherentes con nuestros comportamientos previos, incluso cuando los comportamientos previos no fueron muy meditados. Esto explica por qué, por ejemplo, es más difícil captar a un nuevo cliente que mantener a uno que ya se ha obtenido.

Una forma de poner en práctica este principio en la siguiente. Si, por ejemplo, deseamos que una persona tome una decisión rápida e impulsiva, antes de hacer la propuesta deberíamos intentar que la propia persona se defina a sí misma como espontánea, impulsiva o aventurera, para que luego esté mejor predispuesta a aceptar.

5. Prueba Social o Consenso (Social Proof / Consensus)

El principio de la prueba social es a mi juicio uno de los más interesantes. Se trata del mecanismo psicológico por el cual tendemos a acomodarnos a la opinión mayoritaria: estamos más predispuestos a aceptar algo si ya los demás lo han aceptado, y también a rechazarlo si los demás lo han rechazado.

En publicidad es muy frecuente su aplicación: si vemos que un producto ha obtenido comentarios muy positivos en Internet, es más probable que también lo compremos. Del mismo modo, si vemos que una marca tiene muchos seguidores en redes sociales, es más probable que nosotros también la sigamos.

6. Simpatía (Liking)

El principio de simpatía, también traducido como de afición, gusto o atracción, nos señala algo que a primera vista puede parecer simple: estamos más predispuestos a dejarnos influir por personas que nos agradan, y menos por personas que nos producen rechazo.

De acuerdo al “efecto halo”, a las personas físicamente atractivas suelen atribuírseles inconscientemente otros valores positivos, como la honestidad, la transparencia y el éxito. Pero la simpatía no necesariamente está vinculada a la belleza, puede darse por vínculo y familiaridad, cuando uno siente que la otra persona “es como uno”.

Esto se verifica en la publicidad en la utilización de bellas modelos, así como también de celebridades que gozan de la aceptación y la simpatía de determinada audiencia. En política suele recurrirse al principio de simpatía cuando se intenta reforzar la idea de que el candidato es una persona común y corriente, preocupada por los mismos problemas que a uno le afectan.

Fuente Robert Cialdini

sábado, 16 de enero de 2016

11 COSAS QUE DEBES DEJAR EN EL PASADO..si quieres mejorar tu presente

Puede que no estés orgulloso de todas las cosas que hiciste en el pasado, pero está bien. El pasado no es hoy.
Aquí hay 11 cosas que debes dejar atrás, y crecer más allá de ellas:
1. No debes dejar que otras personas escriban la historia de tu vida. – Puedes pasar toda tu vida preocupándote por lo que los demás piensan de ti, o lo que quieren para ti, pero eso no te llevará muy lejos. Si no te haces cargo y diseñas tu propio plan de vida, probablemente caerás en el plan de alguien más. ¿Y adivina qué es lo que planearon para ti? ¡NO MUCHO!
2. Deja atrás el miedo a cometer errores. - Los errores del pasado deben enseñarte a crear un futuro maravilloso, no hacer que tengas miedo de él. No tengas tanto miedo de hacer un lío con tu vida. Muchas veces, nuestros mayores logros, y nuestras más bellas creaciones, ascienden de las emociones que vivimos, las lecciones que aprendimos, y los líos que hicimos a lo largo del camino. Pregúntale a un poeta, a un artista, a un compositor, a un amante, o a un padre, verás que rara vez les salieron las cosas como las habían planeado, sólo mejor de lo que nunca habían imaginado.
3. Deja atrás la creencia de que “perfecto” significa lo mismo para todo el mundo.
Las personas perfectas tienen cicatrices en sus caras y complexiones perfectas.
Las personas perfectas tienen pelo largo y castaño a los 60 y corto y gris a los 35. Las personas perfectas usan peluca.
Las personas perfectas tienen relaciones sexuales con hombres, mujeres, ambos, o con ninguno.
Las personas perfectas apenas llegan por encima del mostrador de la tienda, y, a veces chocan sus cabezas con la parte superior de las puertas.
Las personas perfectas tienen cinturas que son infinitas en tamaño y geometría. Las personas perfectas tienen tonos de piel tan ligeros como el helado de vainilla y ricos como el chocolate negro.
Las personas perfectas provienen de todos los rincones de este hermoso planeta, y pueden verse por todas partes (incluso en el espejo).
¡Sí! ¡Así es! Perfecta es la forma en que nacemos. Perfecta es la forma en la que estamos ahora. Perfecto es exclusivamente único. TODOS SOMOS PERFECTOS TAL Y COMO SOMOS.
4. Deja atrás el pensamiento negativo. - Si hay una cosa de la que estoy seguro, es que nuestros pensamientos pueden ponerse en el camino de nuestra felicidad. Son nuestros pensamientos los que realmente determinan la forma en que nos sentimos, ¿Por qué no elegir pensamientos que te hagan sentir increíble? Cuanto más alabes y celebres tu vida, más tendrás en la vida para celebrar. Tú puedes elegir hacer el resto de tu vida, lo mejor de tu vida.
5. Deja atrás hacer algo sólo porque los demás lo estén haciendo. - Date permiso de alejarte inmediatamente de cualquier cosa que te de malas vibraciones. No necesitas explicarlo o que tenga sentido. Sólo confía en lo que sientes. No tomes una decisión basada únicamente en la popularidad. Sólo porque otras personas estén haciéndolo, no significa que sea la mejor opción para ti.
6. Deja atrás no seguir tu intuición. - Un día, tu vida pasará ante tus ojos; asegúrate de que valga la pena verla. Para y piensa en ello. De verdad, piensa en ello. ¿Qué es lo que realmente quieres hacer con tu vida? Olvida lo que crees que debes hacer. ¿Qué te excita? ¿Qué parece imposible? Sé honesto contigo mismo. Tus respuestas no tienen que impresionar a nadie más que a ti.
7. Deja atrás dilatar tus metas y pasiones. - La diferencia entre quién eres y quién quieres ser, es lo que haces. Sí, dolerá. Tomará tiempo. Requerirá dedicación. Requerirá fuerza de voluntad. Tendrás que tomar decisiones saludables. Requerirá sacrificio. Tendrás que empujar tu mente y tu cuerpo a su máximo. Habrá tentaciones. Pero te prometo que cuando llegues a tu objetivo, valdrá la pena. Y recuerda, si te apasiona, nunca será una pérdida de tiempo, no importa cómo resulte.
8. Deja atrás la creencia de que el fracaso es lo contrario al éxito. - El fracaso no es lo contrario del éxito, es parte del éxito. El fracaso se convierte en éxito cuando aprendemos de él. Si cambias la forma de ver las cosas, las cosas que ves cambiarán. En lugar de ver lo que falta, y en cuán lejos todavía tienes que ir, enfócate en lo que está presente, y lo lejos que has llegado.
9. Deja atrás mostrar falta de respeto. - A veces tienes que respetar los sentimientos de los demás, incluso si no significan nada para ti, porque tu gesto puede significar todo para ellos. Y recuerda, en este mundo, uno cosecha lo que siembra. Obtienes respeto cuando das respeto. Así que trata a todos con amabilidad y respeto, incluso a aquellos que son groseros contigo; no porque sean buenos, sino porque tú lo eres.
10. Deja atrás a las personas que quieren que seas otra persona. - A veces nos hacemos fuertes cuando alguien nos deja libres, y en ocasiones nos hacemos aún más fuertes cuando dejamos que alguien se vaya. Recuerda, Eres demasiado fabuloso para encajar. Es mejor ser odiado por lo que eres, que amado por lo que no eres. Nunca cambies quién eres. Sé tú mismo. La gente te lo agradecerá, y si no lo hacen, que se vayan.
11. Deja atrás a las personas que ya se han ido. - No existen las relaciones fallidas, porque cada persona en tu vida tiene una lección que enseñarte. A veces, simplemente a superarlo. No trates de reparar el irreparable, simplemente acéptalo y sigue adelante. Cuando alguien te deja, es importante liberarlos emocionalmente. Y entiende que no es un final; es un nuevo comienzo. Sólo significa que su parte en tu cuento se ha acabado. Tu historia continuará.

Fuente Marc Chernoff

martes, 12 de enero de 2016

Cuando ser tu propio jefe se convierte en tu peor pesadilla



Muchas de las personas que deciden poner en marcha su propio negocio lo hacen motivadas por el hecho de ser su propio jefe. Ahora que estamos en un momento de cambio de año y donde nos marcamos nuevos propósitos y nuevas metas nos imaginamos un 2016 brillante, con nuevos proyectos, clientes, y si nos hacemos Independiente/Autónomo/Freelance, un año de libertad, de nuevas metas, de sueños que están rondando en nuestra cabeza y que podemos cumplir, y por qué no, una estampa donde trabajamos felices, cómodos, con nuestro propio horario y dentro de una completa zona de confort.
Sin embargo, el emprendimiento no está exento de riesgos y de inconvenientes y antes de tirarnos a la piscina tenemos que valorarlo todo:

Solitario. Una de las principales características del trabajo del Independiente/ Freelance es que es solitario y agotador. En este proceso de inicio y consolidación del proyecto solemos estar solos. Desde el inicio, en la solicitud y entrega de documentación, en la burocracia administrativa, en las obligaciones fiscales que tengamos.

En nuestro camino, cuando tenemos problemas con clientes o proveedores, cuando no tenemos tiempo para establecer relaciones comerciales, etc. Somos uno contra muchos frentes, y si no tenemos experiencia, todo se hace más cuesta arriba. Además, nuestro día a día suele ser así.

El Independiente/ Freelance tiene que hacer de contable, de vendedor, de distribuidor en algunas ocasiones, y en la mayoría de las ocasiones, lo hace en la soledad absoluta. Además, a no ser que desarrollemos nuestro trabajo en alianzas o tengamos socios compañeros en nuestro proyecto, las relaciones sociales a veces se estancan.

Sin horarios. Cierto es que el Independiente/ Freelance tiene mayor libertad a la hora de organizar su tiempo. Trabajar desde casa y sin horarios puede ser, a priori, el sueño de cualquier persona. Sin embargo, esto puede acabar resultando contraproducente.
Se trabaja en el mismo lugar donde vivimos, donde dormimos y donde tenemos nuestro pequeño respiro. Trabajamos incluso más horas y en el mismo horario que nuestros clientes o proveedores para que nos encuentren disponibles cuando se precise. En definitiva, se trata de un trabajo que se acaba desarrollando en el mismo lugar y con el mismo plan, hecho que provoca que acabe siendo tan rutinario como el trabajo de oficina.

Varios roles. Los Independiente/ Freelance asumimos varios roles en uno solo, algo que puede llegar a ser abrumador. Es más, a veces, no podemos dedicar todo el tiempo de lleno a nuestros clientes porque a la vez tenemos que gestionar cuestiones o problemas de tipo fiscal o laboral. Además, no contamos con alguien que nos aconseje y nos oriente si vamos bien encaminados en la presentación de proyectos, por ejemplo.

Pagos mensuales. El hecho de hacernos autónomos lleva implícita un coste mensual y que debes pagar, factures o no.

En definitiva, lo que muchos consideran el paraíso, para unos se convierte en una auténtica pesadilla. No obstante, si no somos capaces de gestionar de forma adecuada todos los problemas derivados de nuestras nuevas funciones como Independiente/ Autónomo/Freelance, siempre podemos contar con ayuda de profesionales, o Webs de asesoramiento, donde podrás informarte de todas las novedades, normativa, cambios de legislación, etc.

Ante la eterna pregunta: ¿merece la pena hacerte freelance? La respuesta no es nada fácil. Ser Independiente/Autónomo/Freelance tiene sus desventajas pero la satisfacción personal de ver tu proyecto crecer es impagable.

En esta decisión influyen tantos factores, como tipos de negocio y personas dispuestas a ejecutar su proyecto ya que ser autónomo no es solo trabajar con el corazón, sino también con la razón.

Fuente Ru Márquez Díaz